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La casa donde nació Justo Sierra Méndez se ubica en la esquina del cruce de la calles 8 (antes de la Muralla) y la calle 57 (antes Hidalgo) del Centro Histórico de la ciudad de Campeche, construida en el transcurso del siglo XVIII. Esta casa es de dos plantas y su fachada se encuentra dividida por pilastras, la planta baja se caracteriza por una serie de puertas y la planta alta por sus ventanas y balcones.

Originalmente su entrada principal se ubicaba en el número 2 de la calle 57, aunque se distingue otra fachada situada sobre la calle 8, frente al lienzo de muralla que corría entre la Puerta de Mar y el Baluarte de la Soledad, que la separaba del mar. Desde ahí se accede a un zaguán que atraviesa otro espacio, donde se ubican las escaleras y que comunica con el patio central, atravesando un arco polilobulado se llega a un patio más pequeño. Esta casona, perteneció a Santiago Méndez e Ibarra, abuelo de Justo Sierra.

Es precisamente en esa casa donde Justo Sierra vivió durante sus primeros diez años, antes de que su padre tuviera que retirarse con su familia a la ciudad de Mérida por los problemas políticos que se relacionan con el movimiento campechano del 7 de agosto de 1857: su familia fue amagada y obligada a abandonar la población, su casa fue saqueada y, por lo tanto, abandonada por varios años; posteriormente se rehabilitó y, se cuenta que, en 1865 la Emperatriz Carlota se hospedó en ella, cuando visitó la ciudad de Campeche del 11 al 16 de diciembre de ese mismo año. En los años siguientes se albergó la botica de León y Ferrer, que funcionó durante varias décadas.

Con el paso de los siglos, el interior se modificó y se dividió debido a los diversos usos que tuvo: a principios del siglo XX se convirtió en una posada que se conoció con el nombre de El Paso del Viajero, y desde 1939 cambió su estructura para transformarse en la residencia del Hotel Campeche. Actualmente, no se puede apreciar la distribución original, sin embargo, se puede observar la existencia de un patio central y otros similares, así como arcos y pasillos en ambas plantas; aún se conserva el mirador que fue construido originalmente.

El edificio fue fragmentado y vendido a particulares, por lo que hoy día se encuentra ocupado por comercios: la planta baja está ocupada por los restaurantes Campeche y Del Parque, mientras que la planta alta permanece como el Hotel Campeche. En la fachada principal se encuentra una placa en alusión al nacimiento de este prócer campechano.